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"La ética debe acompañar siempre al periodismo, como el zumbido al moscardón"

LAS NUEVAS ARCAS DE LOS NOE

Cuando conocimos aquella comunicación de un jueves de marzo, anunciando que el lunes siguiente continuaríamos las clases, pero desde nuestras casas, fue como si a Noe le hubieran dicho que alistara su arca en tres días, pues el diluvio llegaría antes de tiempo.

Cada uno de los docentes nos convertimos en Noe. Unos con todas las herramientas, otros sin ninguna, pues a duras penas habían aceptado el marcador borrable, el Video Beam y las computadoras, “esos aparatos”. Cada Noe comenzó a ajustar su espacio de la mejor forma, cercanos a nuestros libros de papel, a nuestras revistas. Eso nos daba tranquilidad, pero no entendimos que necesitamos webcam, audífonos, montar todos los cursos a la plataforma MLS -con su lógica de actividades y recursos- junto a una mejor conectividad en Internet, una iluminación diferente, y un silencio justo y necesario.

Crear ‘nuestro salón’, que pronto tuvimos que compartir con los otros ambientes de los ‘otros’ de la casa, que requieren estudiar o/y trabajar y que están viviendo en ese mismo nuevo salón-casa..

Fue el comienzo de nuevos rituales en tiempos y espacios entre los diferentes miembros de las arcas-casas. Cada docente tuvo que ‘defender’ su equipo, si lo tenían, de las necesidades de los ‘otros’; o negociarlo entre todos, que también se sentían los reales dueños del PC o del portátil.

Seguro que cada arca-casa tiene sus historias. La cosa pudo salvarse muchas veces con los celulares, que pasaron a ser verdaderos salvavidas y han servido de salones de clase en manos de los más hábiles, frente a las necesidades de trabajo o estudio.

Aún falta por volver a las aulas presenciales. Pero, finalizando el primer semestre de 2020, mal que bien, muchos podemos decir ¡pudimos hacerlo, cumplimos con los chicos y chicas!

 

 Pedro Pablo Aguilera  

@ 84179