Gabo

"La ética debe acompañar siempre al periodismo, como el zumbido al moscardón"

XIMENA VÉLEZ, EN LA BÚSQUEDA DE UN PERIODISMO HUMANO

Ximena Vélez Pantoja es una periodista caleña entusiasta, hiperactiva y con una inteligencia sobria que le da un aire de niña inquieta y brillante. En febrero de 2015, momento en el que llegó a Nueva York, Estados Unidos atravesaba su invierno más frío en 118 años; sin embargo, para Ximena, la helada bienvenida que le hacía el país del norte representaba un agridulce y fugaz momento de extrema belleza.

Actualmente se encuentra vinculada al Movimiento por la Paz en Colombia, una organización que brinda apoyo a las víctimas del conflicto armado para la reparación y restitución de derechos. También escribe para diferentes medios colombianos y estadounidenses, enfocándose principalmente en suramericanos en situación de exilio.

La emigración no deja de ser un proceso complejo y acarrea sus propios dramas, la adaptación, la soledad, el desarraigo cultural, el abandono y el fantasma de esa imagen del país de origen, que generalmente no es próspera, pero sí muy sentida. Y es más dramático aún si se mezcla con situaciones más íntimas, porque la cercanía a los treinta plantea una serie de preguntas, ¿tendré hijos?, ¿formaré una familia?, ¿habré tomado las decisiones adecuadas?

La vida es de decisiones, y si bien la periodista nunca ha sido buena siguiendo un plan, se propuso aprender más sobre derechos humanos, y fue este el motivo que la llevó a Estados Unidos, a adquirir las suficientes herramientas que le permitan construir la memoria de su propio país, y de paso la propia, para ir armando, artículo a artículo, el libro de su vida, aunque sea desde la distancia.

 
Sandra Ximena Vélez Pantoja 

Ya en sus primeros años de estudio se evidenciaban inclinación y talento para escribir historias, sin embargo la línea editorial del periodismo la aburría, pensaba que debía existir una forma diferente de hacer las cosas, de contar todo eso que escuchaba y que la carcomía por dentro.

Como el oficio no revela su verdadera forma sino hasta que se ejerce, fue cuando empezó su práctica profesional en el teatro Esquina Latina, de la mano de un grupo de “locos buena gente”, que encontró su lugar en el periodismo.

 

“El oficio no revela su verdadera forma sino hasta que se ejerce”.
Afirma Sandra Ximena Vélez Pantoja

Su primer trabajo periodístico consistió en documentar y visibilizar la experiencia que tenía ese grupo con niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad; jóvenes en situación de abandono, víctimas de reclutamiento forzoso o de alguna forma de abuso, que conocían sus derechos a través del arte.

Estas historias lograron sensibilizarla al punto de transformar los alcances que, pensaba, tenía el periodismo. De esta forma logró vincularse con el medio especializado en derechos humanos Hecho en Cali.

 
Nominación al Premio de Periodismo Semana – Argos 

Si bien su experiencia se había basado enteramente en el arte como motor para generar conciencia en la población, y esto le había bastado para encontrar en el periodismo alternativo su corriente vocacional, fue desplazarse al campo, lejos de la ciudad y la seguridad aparente que esta proporciona, lo que le dio la certeza de estar bien encaminada, pues fue cuando se vio enfrentada a esa otra Colombia, esa que repta bajo la imagen implantada de “el país más feliz del mundo”, la Colombia del conflicto armado.

Posiblemente, las primeras veces son las que dejan las marcas más profundas, y para Ximena fue en la experiencia de recolectar historias de las víctimas de la masacre de Trujillo, Valle del Cauca, que todo cobró una nueva dimensión.

 

““Si bien no podrá el mundo, si puede aportar a la sensibilización de una comunidad anestesiada por la guerra”.
Comentó Sandra Ximena Vélez Pantoja

Por primera vez sintió miedo al explorar un hecho, sintió el gélido escalofrío que se postra en la nuca del que se sabe haciendo algo que puede molestar a quien no debe y pudo experimentar de cerca la barbarie en la que ha estado imbuida la población.

A esto le siguieron historias de hombres, mujeres, adolescentes y niños víctimas de un conflicto y un país que los invisibiliza, para los que no son más que un manchón en la estadística. Posiblemente la frase que más recuerda de ese momento en su vida es No repetición, que no significa otra cosa que desarrollar mecanismos para que esos hechos nunca vuelvan a presentarse.

 
Ximena Vélez grabando la serie Mujeres y Conflicto para Hecho en Cali 


Por eso decidió marcharse, para pulir sus habilidades, afinar el talento, que no es nada si no se acompaña de constancia y dedicación; partió con la idea de que puede aportar a la sensibilización de una comunidad anestesiada por la guerra, convencida de que a través del periodismo también se construye Nación.De ahí la necesidad de seguirse preparando, de crecer profesionalmente, para poder, en un futuro, prestar su talento para ponerles rostro y voz a esas historias y que, desde la incredulidad hasta el hastío, se construya una conciencia colectiva que evite que las futuras generaciones vuelvan a vivir un fenómeno semejante.

Cuando trabajó en el equipo de Teatro Esquina Latina

 Mariela Ibarra Piedrahita

  @mariela_ibarra