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Un falso positivo judicial “Durante dos semanas los medios dieron la noticia como el golpe más fuerte recibido por la columna ‘Teófilo Forero’ de las Farc”: Jorge Eliécer Gaitán

Antes de que sonara el despertador el domingo 2 de octubre de 2011, la casa de Jorge estaba siendo allanada por más de 20 hombres. 

 Eran las 6 de la mañana cuando Jorge Eliécer Gaitán, homónimo del que fuera el candidato a presidente de Colombia, fue violado por agentes del Estado y terminó en la misma forma que cometido. "De repente me desperté y vi mi casa rodeada de muchos militares, muchos policías armados y me sorprendió, porque nunca pensé que iban a capturarme". No me esperaba verme involucrado en un proceso penal mediático ".

En el marco de una de las audiencias, con sus compañeros de la FEU.

Pronto acabaría sus estudios de derecho en la Universidad Surcolombiana de Neiva, Huila, y cumpliría 26 años; hacía parte de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), que en 2011 era pieza clave para la defensa de los movimientos estudiantiles, que con sus protestas, pusieron en aprietos al gobierno, como respuesta a un proyecto de ley presentado al congreso por la ministra de educación de la época, María Fernanda Campo, que pretendía derogar la Ley 30 de Educación.

“En 2011 creíamos que la ruta propuesta era la indicada y que sería posible encontrar los consensos necesarios para sacarla adelante. Sin embargo, la coyuntura histórica nos demostró que era necesario apuntar a la construcción de una política educativa con una base social amplia”, señaló entonces la ministra.

“Duraron dos horas revolcando mi casa, y todo el material probatorio que encontraron para el proceso fue la convocatoria al Tercer Congreso de la FEU; no encontraron ni armas, mucho menos dinero, ni tampoco ningún documento o material alusivo a la insurgencia”, comentó. Simultáneamente, nueve personas más fueron detenidas y sindicadas de integrar la estructura de apoyo logístico de la columna móvil ‘Teófilo Forero’ de las Farc. La Fiscalía 14 de la Unidad Antiterrorismo de Bogotá ordenó la captura.
Cuando le formularon cargos, “quedé sorprendido, porque había dos diligencias judiciales; en la primera, se advertía el objetivo del allanamiento: incautación de dinero de armas y materiales pertenecientes a las Farc, y la segunda diligencia fue la orden de captura, esa fue aún más curiosa, se me sindicaba de tres delitos: concierto para delinquir agravado con fines terroristas, administración de recursos con fines terroristas y rebelión”.

Un artículo publicado por la revista Semana el 3 de octubre de 2011 informó que, aparte de Jorge Eliécer Gaitán, entre los detenidos se encontraban "Carlos Alberto Lugo, estudiantes de la Universidad Surcolombiana; Paola Soto, estudiante de la Corporación Universitaria del Huila, y Omar Marín y Camilo Escudero, de la Universidad de la Amazonía, en Florencia. También fueron arrestados Omar Alfonso Cómbita, rector del Colegio de Santa Ramos, y Luis Fernández, miembro del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, en el municipio de Algeciras (Huila)”.

Mientras sus manos eran ferozmente forzadas por las esposas, su cara de asombro era iluminada por el sol matutino; “esto es una equivocación, no es posible que me estén sindicando de unos delitos tan graves”, pensaba Gaitán mientras era trasladado a Bogotá para ser judicializado.

Saliendo de una audiencia

Desde la captura, “según el mismo presidente Santos, que salió a dar declaraciones; nosotros éramos el anillo urbano o la estructura urbana de la Teófilo Forero”. Durante toda la semana, la noticia fue rimbombante pues los estudiantes fueron presentados como los guerrilleros más peligrosos del país.
Según Gaitán, los imputaron básicamente por “nuestra actividad estudiantil en las organizaciones sociales, lo único que ellos querían era dar la noticia de que capturaron a 10 estudiantes y que le habían asestado un golpe a las Farc”, comentó Jorge Eliécer.

Así las cosas, las supuestas pruebas podían arrojar como resultado que estos jóvenes fueran víctimas de un ‘falso positivo judicial’.

En ese momento se inició una serie de hechos que volvieron el proceso de Gaitán más engorroso: “Nos dividen en distintas cárceles, a algunos nos dejan en la Modelo, a otros los envían a la cárcel de Florencia, Caquetá, y eso hacía que las audiencias no se realizaran en el debido tiempo”, denunció.

No solo quedaban a merced de la injusticia, también permanecían en manos de un sistema carcelario ineficaz y cruel con los presos; las rejas del maltrato le impedían ver una salida cercana al lío jurídico, que terminó por vencimiento de términos, tres años y medio después, en abril del 2015.

“Desde el principio nos declaramos inocentes de todos los cargos, nuestra única culpabilidad estaba en ser líderes estudiantiles, en defender derechos humanos o ser presidentes de Juntas de Acción Comunal. Después de la cárcel, fue una alegría enorme recuperar la libertad, aunque no se recupera totalmente ese tiempo perdido, siempre quedan secuelas, traumas difíciles de superar”.

El día de su grado COMO ABOGADO.

Seis años después, Jorge Eliécer logró concluir su carrera, se graduó como abogado y trabaja con la ‘Coalición Larga Vida de las Mariposas’ en defensa de los prisioneros políticos, tiene esperanza en lo que se está sembrando para el posconflicto, pues quiere ver los frutos de estudiantes que sueñan con un país diferente, y juró que jamás volverá a pisar una cárcel, que nunca se arrimará a las rejas que injustamente le quitaron su libertad.

       Johana Castillo - Coordinadora Periódico Utópicos      

   @johacastillom