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“No quiero ser llamado solo víctima sino líder”: Sebastián Arismendy.

Sebastián Arismendy Mesa (19 años) es un líder que representa a las víctimas del conflicto armado en Colombia. Estudia Administración y Contaduría en la Universidad de los Andes. Es hijo de Héctor Fabio Arismendy Ospina, Diputado del Valle asesinado por las FARC-EP el 28 de junio de 2007, después de estar secuestrado por más de 5 años.

Encuentro de Utópicos con Sebastián Arismendy en el hotel Sheraton Cali.

 

¿Cómo es hoy su vida universitaria?

Después de lo de La Habana, la vida me cambió mucho en la universidad, los profesores se dieron cuenta de lo que hacía, de lo que era capaz. En este momento estoy en proceso de conformar un grupo de jóvenes que se interesen en la política del país.

¿Cómo fue ese salto de víctima a líder?

Llega un punto en el que hay que cambiar la retórica, porque uno no es todo el proceso de paz. He cambiado pensamientos, me pasa frecuentemente que haypersonas que me buscan y me ven como líder. Mi pensamiento desde pequeño ha sido ayudar, cambiar las personas, el país, ideas, lo tradicional. No quiero ser llamado solo víctima sino líder.

¿Qué esperan las víctimas? ¿Se ha cumplido lo prometido?

Tengo dos visiones: Hay un desarme, se han cumplido cosas. Están cumpliendo las Farc, pero, por el lado de nosotros, las víctimas, no ha pasado nada. Uno tiene que ser consciente de que no es cualquier cosa, si se demoraron cuatro años negociando no fue porque ellos sean perezosos, sino porque es difícil.

Por el lado del analista puedo decir que están cumpliendo. ¿Hace cuánto las Farc no matan una persona?, cuando a mi papá lo secuestraron ¿A cuánta gente mataban todos los días?

¿Qué sintió cuando ganó el NO en el plebiscito?

No creí que fuéramos a perder, pensé que de verdad iban a entender la trascendencia que esto tenía. Después, el discurso de Santos, llegó a la casa y escribo, “¡Animo Colombia, aún tenemos un futuro por escribir!”.

¿De niño, entendías la magnitud del secuestro?

No, para nada; a los cuatro años, lo que mi papá estaba haciendo era un viaje muy largo, las palabras de mi mamá, cuando a él lo secuestraron, eran “va a estar de viaje mucho tiempo”.

¿Qué es lo que más recuerda de su papá?

Me acuerdo muy bien de muchas cosas que hacía, lo acompañaba a reuniones políticas. También me acuerdo cuando íbamos a una heladería que traían los dulces de Estados Unidos, me fascinaba el dulce. Tengo 19 años y a mí nunca, ningún amigo, enemigo, familiar, nadie me ha dicho nada de malo. Para mi él era perfecto, un gran hombre, líder, amaba su ciudad, ayudar. Han pasado 15 años y mucha gente lo recuerda, para que a uno en la calle, le digan “hola, usted es el hijo de Arismendy”.

Cuando la familia Arismendy Mesa era feliz.

 

HISTORIA DEL VIAJE A LA HABANA

Estaba en una clase de la universidad, y mi mamá me llamó a decirme que si quería ir a La Habana, nunca me dijeron a qué era específicamente, pero pensé “qué bueno, voy a conocer Cuba”.

Le pregunté a Carolina Charria (hija de otro diputado), “¿a qué vinimos?”, ella me dice: “a la reunión con los guerrilleros”. Y yo: “no me dijeron nada”. Le dije que no iba a ir porque no me sentía preparado.

Me convencieron. Yo no tenía nada preparado. Los otros familiares ya tenían definido, y yo tenía que hablar en nombre de mi mamá y mi hermano. Escribí toda la noche, lo que les iba a decir.

Fuimos a la casa de Chávez, donde era el encuentro, estábamos sentados hablando y dijeron: “llegaron”, abren la puerta y lo primero que trataron fue de darnos la mano a cada uno, pero nadie les dio la mano.

Les dije “juré que los iba a matar, que me iba a vengar”. Después de decir eso, sentí que ya era libre.

La parte más difícil y emotiva es cuando al final me acerco a Iván Márquez, le digo: “yo a usted lo juré matar, lo iba a matar. Con esto, ya me siento libre, feliz, soy una persona nueva. Voy a construir un país, usted no es nada, usted toda la vida va ser un asesino, triste y sin nada en la vida”.

Márquez me dice: “tranquilo Sebastián. Yo solo quería decirle que sé que todo el mundo me quiere matar en Colombia, eso no me llena de orgullo, y quiero pedirle personalmente perdón por lo que le hice a usted de niño”. Le respondí: “No siento nada por usted, ni felicidad ni tristeza, simplemente es una persona neutra para mi vida”.

Sebastián en la casa de Chávez en La Habana-Cuba, reunido con los comandantes de las FARC.

DESTACADOS:

Cuando estaba pequeño, se levantaba a las 5 am para escuchar al entonces Presidente Uribe, creía que él era el único que podía traer a su papá.

El asesinato de los diputados del Valle significó un golpe a la democracia.

 

 Daniela Moreno y Ana Correa 

 nombre / docente usc (pones el cargo si no es estudiante)