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MUSEO POPULAR DE SILOÉ, LA CASA DE LOS RECUERDOS.

El 30 de noviembre de 1985, veinte días después de la toma al Palacio de Justicia en Bogotá por el M-19, más de 2.000 hombres de la Policía Nacional, el Ejército y el Das, llegaron al barrio Siloé para sacar a 15 milicianos del Eme que estaban escondidos en el sector. Así lo recuerda David Gómez, un caleño de 55 años que ha sido testigo de los horrores de la violencia desde uno de los cerros tutelares de Cali.

Cartel en la entrada del Museo Popular de Siloé.

 

“Un miliciano disparó y mató a un policía, entonces ellos (los policías) salieron a correr hasta el lugar de donde venía el disparo. Uno de los policías se enloqueció y apuntando con el fusil a la gente, nos gritaba: El que se mueva le disparo”.

En una casa vieja de bareque estaba Chavela, “una viejita medio loca, muy reconocida acá en Siloé, ella se movió y el policía le disparó. Un viejito que estaba fritando unas tajadas se movió y también le dispararon; ese día la policía mató como a tres abuelos”, relató.

Un vecino de la comunidad tuvo que agarrar al uniformado a la fuerza para quitarle el fusil y llevarlo hasta la Estación de Policía, así salvó la vida de ese agente. El intento de los policías, desesperados por encontrar a los supuestos militantes del Eme en ese lugar, terminó cinco días después.

Línea de tiempo fotográfica de Siloé en la época de la violencia.

Una historia hecha museo.

Han pasado 32 años desde el operativo de la Fuerza Pública en el pesebre caleño, como le dicen los habitantes de Siloé a su barrio. Muchos, como David Gómez, decidieron quedarse viviendo en el cerro, que para muchos aún es un refugio de violencia y vándalos, pero él confía en la lucha que su gente está librando para borrar esa mala imagen de Siloé.

Por eso, en la casa donde Gómez nació y actualmente vive creó el Museo Popular de Siloé, allí está retratada la memoria histórica de este sector. Las paredes están cubiertas de fotografías que forman una línea de tiempo con los sucesos vividos en el barrio; hay zapatos de personas que murieron en Siloé -tanto víctimas como victimarios-, también los afectados por la tragedia del 1 de diciembre de 2016, cuando después de las fuertes lluvias fallecieron cinco menores, entre ellos una bebé de ocho días de nacida.

 

“Al otro día yo fui a recoger cosas, la gente me decía que yo estaba loco, que para que recogía mugre, pero al principio la historia es así, todo el mundo sabe que paso, pero dentro de 20 o 30 años se va a olvidar, si estas cosas siguen aquí las personas se van a dar cuenta de lo que paso el 1 de diciembre” Agrega Gómez.

David Gómez mostrando los zapatos recogidos en la tragedia del 1 de diciembre de 2016.

En otra de las habitaciones del lugar se encuentra reflejada la horrible época del conflicto, muñecos que representan a los guerrilleros del M-19, alrededor de ellos, fotografías de esas situaciones como las tomas armadas de poblaciones, desapariciones forzadas, masacres indiscriminadas de civiles, el desplazamiento forzado masivo y los secuestros colectivos; en el suelo varias pistolas de agua y en la mitad del lugar un letrero que dice: “por una mejor Colombia, dispara agua que es vida. Att: las pistolas de agua”.

Este lugar también busca prevenir a las futuras generaciones para no repetir lo que ya ha sucedido, para esto se realizan actividades lúdicas con el fin de enseñar a niños y jóvenes sobre drogas con muestras de ellas “yo traigo aquí a los niños, les muestro y les pregunto ¿esto qué es? Inmediatamente los niños responden: Sacol, perico, marihuana, les mostramos una pipa y les preguntamos ¿para qué es esto? y ellos responden Pues para pipearse”, puntualiza Gómez.

Uniformes que utilizaban los del M-19.

“Don David” como lo llaman en su comunidad, es uno de los de los principales interesados en cambiar la cara de Siloé y mostrar que detrás de cada gota de sangre derramada hay una historia y un ser humano dispuesto a marcar la diferencia con el fin de mostrar no solo al barrio sino a la ciudad entera el barrio puede transformarse en un “laboratorio de paz y desarrollo”, como lo afirma David y su voz esperanzadora.

 “Cuando los profesores los traen se molestan conmigo y me dejan notas diciendo que eso no lo debo hacer, que lo que estoy haciendo es incentivarlos a que los pelados metan vicio, cuando los muchachos saben que sus papás son viciosos, sus familiares y el entorno en que viven está lleno de esto; muchos de ellos saben cómo se maneja una pistola”, comenta. 

David Gómez grabando la entrevista para su canal de Youtube: SiloeCity fundación nueva luz.

     Según el DANE en Siloé hay 20.436.

     Más de 2000 hombres de la Policía Nacional, el Ejército y el Das, llegaron al barrio Siloé       para sacar a 15 milicianos.

     Este lugar guarda memoria y también busca prevenir a las futuras generaciones para          que muchas de las cosas que ocurren allí no se repitan.

   Marcela Ayala Quintero -  Nathalia Lòpez Osorio - Fabiàn Andrès Orejuela

  @marcela_ayalaq - @nathalialopezo - @orejuelaandres