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La efímera belleza de los biopolímeros

Bresly Silva nació hace 24 años en Buenaventura. A pesar de tener una linda figura, quiso buscar la perfección. Fue cuando decidió inyectarse biopolímeros en sus glúteos, un procedimiento que seis años después le pasa una dura cuenta de cobro a su cuerpo.

“Los biopolímeros son una sustancia inyectable no apta para el uso humano, que se utiliza indiscriminadamente para fines estéticos, para dar volumen en ciertas partes del cuerpo donde generalmente la gente no tiene”, explicó la médica Laura Jaramillo.
 
“Yo tomé la decisión de aplicarme los biopolímeros, porque en ese entonces eso estaba pegando, estaba en su apogeo”, relató Bresly. Su familia la apoyó, sin pensar en las consecuencias que podría acarrear esa idea. 
Dos semanas después de su cirugía de retiro de biopolímeros.
 
Ella era consciente de que el sitio donde se haría el procedimiento no reunía los requisitos para brindarle las garantías de salubridad necesarias. Sin embargo, lo hizo. “Fui porque una amiga me lo recomendó, ella se había practicado ese procedimiento en ese lugar, y cuando vi que a ella todo le había salido bien y no había tenido inconvenientes, me arriesgué”.
 
“El lugar no tenía ningún nombre, fue en el norte de Cali, en el garaje de una casa. Había una camilla no muy cómoda, aunque tenía sabanas limpias, al lado de la camilla había una mesa donde tenían los instrumentos que utilizaron. Solo estaban dos personas, las que me iba a realizar el procedimiento”, relata Bresly y agrega que la aplicación de los biopolímeros le costó $800 mil. 
Así luce hoy Bresly. 
Los biopolímeros están derivados de sustancias como parafina, silicona y petrolatos, elementos que el organismo no asimila y, al cabo de un tiempo, rechaza. Inyectarse este tipo de sustancias ocasiona grandes problemas, tanto en la salud física como en la psicológica, al originarse reacciones como inflamación, cambio de color en la piel, edemas, dolor y congestión en la zona del procedimiento.
 
Felipe Coiffman, maestro de la cirugía plástica en Colombia, catalogó a las sustancias inyectables de relleno como una enfermedad, y le dio el nombre de alogenosis iatrogénica. Coiffman explicó, en un artículo publicado en SciELO , que es la reacción producida por sustancias alógenas, es decir, extrañas al organismo, en un acto que es ‘provocado por el médico’. 
 
“Debido a que la sustancia es líquida o semilíquida, la fuerza de gravedad hace que por ósmósis se mueva a todo lugar cercano de donde ha sido inyectada, formando grupos de pequeñas masas y migra hacia el pulmón o cerebro, ocasionando un paro respiratorio o paso de oxigeno inadecuado a ciertos tejidos”, agregó la médica Jaramillo.
 
Hace seis años, cuando a Bresly le inyectaron los en ese lugar clandestino, el resultado fue satisfactorio y durante un lustro disfrutó de su nueva figura. Pero, hace dos meses empezó a sentir y ver efectos secundarios, con cambio en el color de la piel y dolores tan fuertes, hasta el punto de no soportar ropa en esa parte de su organismo. “Yo estaba viviendo en Estados Unidos y hace dos meses que llegué, me empezó a hacer reacción, a cambiar de color mis glúteos, me dolía la espalda, ya no podía usar jean”. Al sentir tan fuertes cambios en su cuerpo, Bresly decidió buscar un especialista para hacerse retirar el producto de su cuerpo, 
 
“Los biopolímeros son una de las peores decisiones que he tomado en mi vida, sentía que todo mi mundo se había derrumbado, caí en depresión por un par de días, hasta que decidí buscar ayuda psicológica, y después que superé mi crisis  empecé a buscar un doctor especialista en esos casos”. 
 
Bresly no solo pagó en carne propia su ligereza, al someterse a ese procedimiento. Su imprudencia le costó veinte millones de pesos. 
 

Los biopolímeros han cobrado una gran cantidad de vidas al año, más que el SIDA o la tuberculosis.

Fuente: Biblioteca electrónica SciELO.

Según Medicina Legal, los fallecimientos por este tipo de procesos se han incrementado en los últimos años en un 130 %. Las regiones donde se registran la mayoría de muertes son: Valle del Cauca, Antioquia, Bogotá, Caldas y Santander. (Fuente: periódico El País).

Consecuencias de aplicación debiopolímeros:

·         Toxicidad que generanecrosis de tejidos

·         Migración de las sustancias en todo el cuerpo

Autores: 
 Evelyn Navas y Sharish Sánchez
 
 

 @EPNavass y @SharithSanchez3