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Un nuevo desafío con la mejor cara

A diario vemos a nuestro alrededor personas a las cuales les hace falta alguna parte de su cuerpo, sin imaginarnos las historias que hay detrás de esta condición en la que se encuentran. 

Para entender esto, es necesario conocer que una amputación es una extirpación total de un miembro o segmento de miembro. También se puede realizar a través de una articulación, lo que se denomina desarticulación.

Instrumentos de salvación 

No todos los afectados viven este proceso de la misma manera, puesto que pueden presentar dos tipos de tristeza: la anticipatoria y la normal, es decir sin complicaciones. La tristeza anticipatoria llega antes de la pérdida y está asociada al diagnóstico de la enfermedad que y a la amputación.

Las armas para una nueva vida 

Es indispensable el acompañamiento terapéutico para sobrellevar esta nueva condición. Gina Daza, fisioterapeuta, asegura que “además de la pérdida de un miembro, puede que experimente otras complicaciones, dependiendo de la situación y del apoyo que reciba de sus familiares. Durante este periodo, probablemente pueda quien sufra este problema se sienta estresado(a). Sin embargo, existen varias formas de afrontarlo sesiones de fisioterapia y psicológicas. Pueden experimentar pérdida de autoestima, pérdida de confianza en sí mismo, miedo o rechazo de su pareja, problemas financieros y que se cuestione su apariencia física”.

 No rendirse a pesar de la circunstancias 

Zandra Dolores Lozano, una mujer de 53 años, es diabética. Hace dos años, y por segunda vez, decidió realizarse una operación estética (liposucción) con su médico de confianza. Este no vio la diabetes como un obstáculo para practicarle la intervención quirúrgica y efectivamente se la realizó el 29 de octubre del 2015.
Dos días después, su salud comenzó a verse afectada, se sentía muy débil, incluso no se podía parar de su cama, pues sentía dormida su pierna izquierda y con hormigueo. A raíz de eso fue a donde un médico vascular quien diagnosticó mala circulación. Fue por esto que le realizaron una serie de exámenes y le fueron detectados unos coágulos en las arterias de la pierna y del pie.

La belleza no es solo física

Por esta condición médica, Zandra pasó hospitalizada los meses siguientes. En la clínica le aplicaban medicamentos para que las arterias y venas se agrandaran y pudiera expulsar los coágulos, pero no obtuvo buenos resultados. Dado esto el médico tratante, decidió realizarle una cirugía. En total se le practicaron cuatro cirugías, de las cuales tres fueron para extraerle los coágulos.
En la cuarta, después de un largo proceso, recibió la trágica noticia, con las siguientes palabras: “Doña Zandra, su pierna no tiene mejoría y lo mejor es amputársela, ya que si se deja pasar el tiempo puede provocar otros problemas en su cuerpo”. Luego de un dolor inmenso, finalmente Zandra Dolores decidió que lo mejor era que le quitaran su pierna.
El 18 de agosto del 2016 fue operada. Posteriormente, libre de las molestas rutinas hospitalarias, Lozano se centró en sus terapias para rehacer su vida, se acostumbró a la prótesis, dejó de una buena vez las muletas atrás y se dispuso a seguir con su trabajo como docente.
William Maya, de 67 años de edad, es muy conocido en la Universidad Santiago de Cali. La comunidad académica lo saluda por el Bulevar y se pregunta por qué siempre está en ahí.

Una mujer de desafíos

Maya explica que estudió en esta universidad y la siente como su casa. En 2013, sufrió una amputación. “La fumadera, la tomadera de trago y comer comida grasosa; además yo jugué fútbol y uno nunca se cuida las lesiones”, explica.
Además, tenía antecedentes familiares de problemas circulatorios, por lo que a los 60 años empezó a sufrir complicaciones en su salud; ya en el 2011 presentó una recaída y no sentía su pierna derecha, razón por la cual le practicaron varios exámenes y descubrieron que la sangre no circulaba bien por las venas y las arterias debido a que se estaban taponando. Por lo anterior, su médico llegó a la conclusión de que debían amputarle su pierna y fue operado el 25 de noviembre del 2013.
Ante esta situación, Maya no se detuvo, se auto preparó psicológicamente y vio esta adversidad como una nueva razón de vida, y ante los designios de Dios decidió seguir adelante, acostumbrándose a su nuevo estilo de vida, pues no le molesta el hecho de no poder caminar. Actualmente, se encuentra a la espera de su prótesis.
Con los anteriores testimonios, se puede notar la distinta manera como los pacientes pueden sobrellevar la pérdida de una parte del cuerpo. Aunque es un largo proceso, algunos, por más atención psicológica que reciban, no logran sobreponerse, y ante la ausencia de su miembro, sienten que todavía está ahí, sensación a la que se le conoce como ‘miembro fantasma’. Otros, en cambio, lo enfrentan con positivismo, y lo ven como un nuevo renacer.

  • Destacado

    1) Ante la advertencia del médico sobre la gravedad de su salud, Zandra Dolores decidió que lo mejor era que le quitaran su pierna.
    2) A los 60 años, William Maya empezó a tener complicaciones en su salud, debido a la mala circulación.
    3) Las amputaciones son el resultado de múltiples causas como traumatismos, enfermedades vasculares, infecciones, tumores y defectos congénitos.
    4) Los amputados pueden experimentar baja autoestima, pérdida de confianza en sí mismos, miedo o rechazo de sus parejas.

Johana Trejos

         María José Cano

         Daniela Pantoja 

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