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Apatía electoral: La eterna herencia de los colombianos.

James Restrepo, de 22 años, prefiere no involucrarse en cuestiones políticas, ya que, asegura, en últimas el voto ciudadano no es tenido en cuenta. “Ellos prometen el cielo y la tierra, que van a mejorar el sistema de salud, otros dicen que habrá más inversión para el departamento, pero al final cada quien vela por sus intereses personales y paga con favores a quienes le ayudaron a conseguir el cargo”, asegura este estudiante de química en la Universidad Santiago de Cali.

 

Elecciones 

Como él, muchos otros jóvenes consideran que las elecciones siempre son motivo de discordia social, al enfrentarse ideologías, intereses particulares y pensamientos errados. Por eso, cada vez son menos las personas que responden a este llamado por parte de la democracia, que busca que los ciudadanos ejerzan su derecho al voto y que a su vez cumplan con un obligación moral que el ejercicio electoral tiene.

Previo a cada contienda se volvió muy común escuchar entre los analistas de prensa frases como “En Colombia la gente se acostumbró a votar más en contra que a favor”, tal como lo dice Gustavo Gardeazábal. Hay algunos puntos que se repiten frente a esto y que se convierten en argumento para no votar: “los mismos de siempre, esos no van a trabajar por la gente, no se renueva esto, el país sigue igual”.

Según un informe presentado por la Registraduría Nacional, para las elecciones presidenciales de 2014 más de 33 millones de personas se encontraban habilitadas para votar sólo alrededor de 13.2 millones sufragaron ese 25 de Mayo, lo que equivale a un 60% de colombianos atípicos, cifra que es la más alta en los últimos 20 años, cuando en las elecciones de 1994 el 66% de la población habilitada se abstuvo de votar.

                                            Jóvenes que tienen la oportunidad de emitir su voto por primera vez

Muchos jóvenes que tienen la oportunidad de emitir su voto por primera vez sienten algo que los atrae a participar en este tipo de ejercicios democráticos, pues creen que por fin pueden hacer algo por la sociedad y votar por quienes consideran que pueden cambiar el rumbo del país.

Pero unos años después esas ganas se pierden. El gran problema del fuerte desinterés que tienen estos ciudadanos, aún jóvenes, por los temas políticos, lo explica el politólogo Nicolás Cortés Valencia, quien dice que muchas veces se debe a que “siempre son los mismos con las mismas, con un pensamiento de que todo político es corrupto, de que todo político es ladrón y tienen esa imagen negativa de quien incursiona en la vida pública”. También comenta que “ésta apatía puede ser debida a que ven la política como algo que no los afecta hoy ni los afectará mañana y que nunca hacia atrás los han afectado, como si fuera otro mundo, algo muy lejano a ellos, algo que da pereza, algo que no es para lo que nacieron ni para lo que se están preparando, no es su proyecto de vida”.

No es un secreto que la política es uno de los temas que menos llama la atención de los jóvenes, pues este es uno de los escenarios donde menos se ven identificados, por lo que buscan otros espacios para entender su realidad. Se muestran más interesados por contenidos que generan debate en la sociedad, como por ejemplo: la diversidad sexual, la eutanasia, el consumo de drogas, el sexo, el uso de anticonceptivos, entre otras. La forma como se presentan las propuestas o los discursos políticos pasan a ser secundarios, lo que ha hecho que cada vez sea más difícil “politizarlos”, porque para muchos la política hace tiempo que ha dejado de interesarles.


Se cree que la política es sólo una cuestión de leyes, decretos y cosas administrativas sobre la nación, que no afecta, cuando en realidad todos los días se hace política ya que es una actividad necesaria para poder vivir y convivir en libertad. Se emplea desde cuando se paga el IVA en una factura, hasta cuando el valor de un producto sube o baja.

Así mismo Jhon Ríos, estudiante de psicología de 20 años, contó al equipo del periódico Utópicos que sí se preocupa por las cuestiones de la política, ya que sus padres son funcionarios del Gobierno. “Claro que me interesa lo que pasa en el país y las decisiones que se tomen sobre él, mi madre es profesora de un colegio oficial y mi padre trabaja para metrocali, de una u otra forma nos afecta lo que pase, pero siento que la política es algo sucio y cuestión de rosca, por eso es que en la mayoría de ocasiones soy tan indiferente en ese tema, me desmotiva la gente que promete y promete y no cumple, lo que hacen es ilusionar al pueblo, especialmente a las personas que más necesitan de su ayuda” señaló Ríos.

El pensamiento de estos jóvenes es común, comentan que la mayoría de los políticos representan un porcentaje alto de corrupción en el país, cada vez son más los que están siendo investigados por este tema y van presos. Para añadirle son personas que actúan para la conveniencia de ellos y los suyos y no para el pueblo como debe ser y para lo que fueron elegidos. Eso es algo que los desmotiva, que hace que pierdan el interés y se muestran indiferentes.

No todos los jóvenes son indiferentes con el tema de la política, hoy en día hay muchos que quieren incursionar en ese ambiente y se están preparando para ello, como lo es el caso de Juan Felipe Rada, quien actualmente se encuentra cursando séptimo semestre de ciencias políticas. Juan Felipe comenta sobre una de las causas que ha llevado a esa falta de cultura política en la juventud; “Creería que la situación actual del país ha llevado en gran medida a esta cuestión, con esa polarización que se ha dado entre una dicotomía de izquierda-derecha, como los malos y los buenos, creo que ha dividido a los jóvenes en tanto no representa ideas para ellos, no representa lo que normalmente los jóvenes ven como el futuro, el porvenir que habrá mañana.” Pero no tiene esa idea comentandolo solo desde el punto de vista como el profesional que va a ser en esa rama y el conocimiento que tiene sobre el tema, sino desde su percepción como joven.


La perspectiva de Nicolás Cortés Valencia quien es un politólogo con varios años de recorrido comenta que una polarización tan grave como la que vive Colombia ha llevado al despertar de los sentimientos más profundos de los jóvenes que antes decían, “no me importa, eso no me afecta” pues “con el transcurrir del tiempo he visto cómo los jóvenes se han empezado a interesar un poco en participar, en escuchar, en decir ‘oiga, la situación del país es delicada, la situación del país no es positiva, la situación del país requiere que nos pongamos la mano en el corazón y salgamos a conocer los temas y a explicarle a la gente que no lo entiende o la gente que no le interesa’”. Esa es la visión general que presenta desde sus experiencias y desde su recorrido con jóvenes en la política.

                                             Movimiento 

 NOS UNIMOS O NOS HUNDIMOS

Contrariamente a este panorama, otros jóvenes han entendido que para la democracia es imprescindible la participación de los jóvenes. El movimiento  propugna que surge desde la incapacidad que sienten los jóvenes cuando observan que ‘allá arriba’ se reparten el poder, así lo cuenta Hernán Ospina, estudiante de derecho y uno de los líderes de esta iniciativa. “Estamos llevando una especie de frente nacional donde ya llevamos 16 años con el poder repartido, ¿qué beneficio ha traído esto para Colombia? estos mismos y estas mismas al estar en el poder lo han entregado de diferentes maneras”. Ospina explicó que por el contrario de lo que se cree, esos 16 años de poder compartido solo han dejado para el país un grave daño desde la corrupción, un pésimo sistema de salud, no hay igualdad, la inversión social es mínima y a esto se le añade que sistema educativo en colombia no es el mejor.

Nos unimos o nos hundimos es una iniciativa de coalición, la cual según el vocero tienen como objetivo el apoyo a la unión de varios candidatos que tienen miras a la transformación del país. Hernando mencionó, “si el poder se entrega nuevamente a los mismos, es decir Centro Democrático, Cambio Radical, ¿acaso así no volvemos a lo que ya hemos visto? ¿A caso estas personas no son las mismas que ya han gobernado?”. La propuesta nace en búsqueda de un cambio para el país previo a la próxima contienda electoral por la presidencia. Como dice una frase del habla popular “pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”.

Hernan Ospina señaló que “el problema más que ser de forma es de fondo”, argumentando que en Colombia no se da la oportunidad a movimientos diferentes o a partidos alternativos y se critica demasiado a la izquierda.

Los medios de comunicación deberían mostrar que los jóvenes si participan en política, que tienen incidencia política, toman decisiones y que hacen parte de los equipos que dirigen, tienen oportunidad de entrar, de participar y de llegar a altos cargos en cualquiera de las ramas. Ellos tienen la oportunidad de participar, de ejercer su derecho a la democracia, de opinar y de hacerse oír, las nuevas generaciones tienen un punto a su favor, los medios, que siendo bien usado puede ser parte de una estrategia para el cambio social que aporte a la transformación del país.

  • Destacado

  • “El problema más que ser de forma es de fondo” Hernan Ospina
  • “ Al final cada quien vela por sus intereses personales” James Restrepo.
  • “El abstencionismo es general, no solamente de los jóvenes sino también de los adultos y esa apatía generalizada parte del ideal de los mismos con las mismas para robar” Cortés
  • “Siempre he pensado que quien se quiera lucrar monte una empresa privada, que las empresas privadas están para hacer plata y la política está para servirle al pueblo” Cortés

   Nathalia Estupiñan Sánchez  -  Mateo Arango Córdoba  

  @Natalia_0423 - @arangocmateo