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Orando con los Harleystas

Cruising es una iglesia fundada por harleystas que usan el poder de las motos para llamar la atención a otros e invitarlos a seguir la palabra de Dios. Sus miembros son aficionados a las motocicletas personalizadas, llevan la piel tatuada, cabello largo y no tienen prejuicios sobre la religión.

 

                       
            El coro de alabanza que en todos los cultos llena el recinto con melodías dedicadas a Dios

Uno de los espacios alquilados que utilizan está ubicado al norte de la ciudad, en el barrio Popular. Allí, sus integrantes no solo se reúnen a alabar a Dios sino que dedican el tiempo a trabajar con grupos de adolescentes y con niños de bajos recursos. Las ofrendas y diezmos están destinados a las obras sociales realizados en lugares como Ciudad del Campo y Siloé.

No juzgan a las personas y tratan de retribuir lo que para ellos Dios les ha brindado. “Para nosotros es diferente pero no extraño, es otro punto de vista, es un estilo de vida, en el que nuestro énfasis está puesto en las labores sociales con la comunidad”, afirma Luisa Toro, asistente a la iglesia.

Su fundador, el pastor Horacio Alemán, fue pandillero y actualmente es harleysta. Nació en Estados Unidos; sin embargo, tiene ascendencia mexicana. Por eso, fundó en Tijuana su primera iglesia, a donde acuden aproximadamente 200 personas en cada ocasión. Luego se dirigió a California, donde reside. Según las estadísticas internas de la organización, el número de fieles que asisten asciende a 150. También hay otra iglesia en el estado de Nevada, en donde suelen reunirse unos 50 moteros.

Este sticker en la Biblia representa la inclusión que hay en Cruising

En 2009, Alemán llegó a Colombia y abrió la primera sucursal de Cruising for Jesus en Cali. Luego, regresó a los Estados Unidos.
Alemán ha sido el inspirador de otros pastores como José Rubén Bravo, quien dirige el culto en el Barrio Popular de Cali tres veces por semana; es cuando hace referencia a los acontecimientos sociales que suceden, para llegar a una reflexión relacionada con los versículos de la Biblia.

Desde hace 3 años, Diana Carolina Bravo hace parte del coro en el grupo de alabanza; “vine a buscar la forma de agradecerle a Dios las cosas positivas que nos estaban pasando. La intención de estar en el coro y alabanza es la gratitud, poder transmitir a los asistentes de la iglesia el mensaje que quiere mandar Dios”, expresa.

“Vine movida y motivada por mi hijo, ya que asistía a una célula, pero yo nunca lo acompañaba porque me daba pereza”, cuenta Sandra Milena Sierra, quien asiste desde hace poco más de un año a Cruising. “Pero una vez me tocó el corazón lo que escuché allí. Lo que más me gusta de la iglesia es el trabajo social que realizamos, antes era católica, pero pensaba que había algo mejor que eso y aquí lo encontré”, puntualiza.

En Cali cuentan con dos iglesias, la del barrio Popular, y en Invicali. Además, se reúnen todos los domingos y miércoles para realizar labores sociales en el Poblado Campestre y en Siloé. Actualmente Cruising tiene también sedes en Tuluá y Bogotá.

Harley Guzmán, aficionado a las motos y harleysta, afirma que “el tema religioso fue algo que siempre aborrecía, siempre tuve una perspectiva de que las iglesias cristianas se aprovechaban de la gente, pero en esta sentí el llamado de Dios y una aceptación por parte de sus miembros”.
Ahora, la meta de Cruising es fortalecer sus 6 iglesias en Colombia y expandirse por más rincones de Colombia y el mundo, siguiendo con su labor social y aceptando en su culto a cualquier tipo de feligreses, sin estigmatizaciones.

 La moto harleysta del pastor Horacio Alemán que desde el principio cautivó y atrapó a los asistentes de su iglesia

La última sede que Cruising inauguró fue en Bogotá y ya cuenta con más de 100 moteros.
En la sede del Popular, realizan eventos, como cenas entre sus miembros y familiares. En navidad reúnen más de 800 regalos para niños de escasos recursos.

 

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  • “Para nosotros es diferente pero no extraño, es otro punto de vista, es un estilo de vida, nuestro énfasis son las labores sociales con la comunidad”: Luisa Toro, asistente a la iglesia.