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El Materón: 80 años de historia

En 1938 se inauguró una de las edificaciones más representativas de la ciudad de Palmira,el teatro Materón, parte del emporio personal de José María, ‘Chepe’ Materón, quien vio la oportunidad de invertir en la construcción de espacios para la proyección cinematográfica, como el cine mexicano y estadounidense.

70 años después del Teatro Materón, 1948. 

El Materón, tiene dos ascensores, uno de carga y otro con capacidad para 20 personas.

“El  Materón era el segundo mejor teatro de la ciudad”, recordó Aldemar Marulanda Ospina, lustrabotas de 65 años, testigo de los cambios y anécdotas de este lugar. Aldemar evocó cuando, con su esposa, en tiempos de juventud, veían “películas de Tarzán, Cantiflas, vaqueros, Kung Fu”. Las funciones de cine eran el  entretenimiento de los palmiranos, pues durante esas décadas, el Materón fue un lugar de encuentro social en la ciudad.

 

"Con todo el dinero que se invirtió al Materón se pudieron haber construido, tres escenarios iguales": Marulanda.

Hacia los años cincuenta, en la Villa de las Palmas existían 12 salas de cine, como Rienzi, Palmeras, Obrero y Palmira. “Asistía más al Materón, pues era el más central”, comentó Marulanda mientras pasaba un trapo blanco por el zapato de su cliente.

Boleta hace medio siglo: 20 pesos- Boleta hoy: 9.000 mil pesos. 

Recibía visitantes desde la una de la tarde, hasta su última función, a las diez de la noche, que podían repetir las películas las veces que quisieran. Aldemar recuerda que el valor aproximado de la boleta era 20 pesos.

 

Aldemar Marulanda lleva 35 años lustrando botas frente al Materón.

Pero las deudas, la decadencia, el cambio tecnológico en el cine y la ausencia de público, lo convirtieron en un antro donde se consumían drogas, abusaban a menores y se daba otro tipo de comportamientos, “perdió su prestigio en los 70”, afirmó Aldemar.

Mauricio Capelli, ex director del teatro e investigador cultural, expresó que “en 1989, la administración del alcalde Antonio José López compró el teatro casi destruido, debido a la transición de la tecnología; sin embargo, el alcalde no supo qué hacer con el espacio y de qué manera reestructurarlo”.

Durante 26 años, el imponente Materón estuvo cerrado y aunque se hicieron algunas inversiones, nunca se integró a una visión para la construcción de espacios artísticos y culturales. “Con todo el dinero que se invirtió al Materón se pudieron haber construido tres escenarios iguales”, expresó Marulanda.

José María Materón, fundador del teatro. Fotografía tomada del libro Palmira Histórica.

En 2014, el Materón revivió como Centro Cultural; ahora cuenta con diferentes espacios como la biblioteca pública ‘Dora Alexandra Pinto’, salas de exposiciones, auditorios, conservando aún el teatro como una plataforma de eventos.

El actor de teatro Luis Alberto Sánchez Londoño asegura que con este Centro crecen las posibilidades de hacer cultura en Palmira; “es el único y es donde confluyen todas la artes”, como la opción que tiene el público de encontrar un abanico de espectáculos durante todo el año.

Según  Capelli, este espacio también tiene como fin “el encuentro de personas para formarse, hacer talleres; además la promoción de la identidad cultural de Palmira,  la formación de público y la circulación a nivel local, regional y nacional de nuestros artistas”.

Hernando Aparicio visita a Aldemar cada 8 días para ilustrar sus zapatos.

Hernando Aparicio Ortiz, habitante de 52 años, trae a su memoria aquellos días en que asistía al teatro y “entraban personas a vender gaseosa, chicharrón, pandebono, de todo para comer durante la película”.

Aunque la remodelación del teatro trajo consigo grandes oportunidades para Palmira, los mayores no se sienten motivados para visitarlo: “no he entrado al nuevo Centro Cultural, porque ya las prioridades son distintas”, finaliza Hernando.

 Manuela Idarraga-Nathalia Franco

 

  @ @Francov_1027- @Manuela0331jo 

   noNathalia Francobre de fotógrafos