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Los Andes – Sotomayor: antes y después de los acuerdos.

"La gente está retornando desde otros municipios, regresando a sus antiguos hogares e incluso reuniéndose en sus seres queridos." Mario Alejandro Huertas.

 

Hace dos años se firmaron los Acuerdos de Paz entre el gobierno y las Farc, permitiendo que el conflicto armado que duró más de cincuenta años llegara a su fin, pero ¿qué ha pasado durante este tiempo en las zonas que fueron azotadas por la violencia?

Son muchos los lugares del territorio colombiano que sufrieron por este largo conflicto, entre ellos el municipio de Los Andes – Sotomayor, ubicado en el noroccidente del departamento de Nariño, territorio invadido por las Farc, el ELN y los paramilitares, estos últimos protagonistas de los momentos más sangrientos.

Panorámica del casco urbano de Sotomayor desde el Cerro de las Tres Cruces. 

“Los últimos hostigamientos a la cabecera municipal fueron en el año 2013, estos actos terroristas causaron mucho dolor entre los civiles, pero gracias a los acuerdos de paz, la gente está retornando desde otros municipios, regresando a sus antiguos hogares e incluso reuniéndose con sus seres queridos”, aseguró Mario Alejandro Huertas Villamaría, personero municipal de Sotomayor.

El municipio de Los Andes tiene una población total de 20.128 habitantes de los cuales 4.759 son víctimas de las FARC, del ELN, de los diferentes grupos paramilitares que existieron y de los que aún operan.

José Meneses Marroquín, ex alcalde del municipio, comenta que Los Andes se encuentra dentro de las bases de datos del Vivanto como una zona roja y de gran impacto de violencia. Esta condición permitió que alrededor de cinco mil personas víctimas del conflicto armado reciban diferentes ayudas por parte del gobierno nacional: “ayudas humanitarias, entregas de vivienda e indemnizaciones”, agrega.

La voz de la victimas

Juan Rodríguez Campos, víctima del conflicto armado, recuerda que alrededor del año 1886, cuando tenía 15 años de edad, la guerrilla hizo presencia en su vereda. La primera en llegar a ese lugar fue la guerrilla de las FARC. Más adelante hizo presencia la milicia del ELN, creando así una lucha considerable por ganar el territorio.

“Tras esta situación, las veredas y el casco urbano de Sotomayor, se tornaron inestables, la inseguridad era apoteósica, se realizaban enfrentamientos contra los soldados y la policía, y los hostigamientos eran el pan de cada día”, relató Rodríguez. Después de largas luchas, de campos destruidos, de muertes sin fin, las dos guerrillas hicieron un acuerdo y el ELN tomó bajo su dominio a Sotomayor.

Parque principal de Los Andes - Sotomayor.

Hasta ese momento, el municipio era una región agrícola y de minería artesanal, pero todo cambió cuando los paramilitares llegaron, se comenzaron a producir cultivos ilícitos, como la coca y la amapola, el pánico se incrementó, la gente ya no salía, y si lo hacía era hasta máximo a las 6 de la tarde”, recordó.

Con la presencia de los paramilitares comenzaron los conflictos a gran escala, muertes de personas inocentes, desaparecidos, torturados, mujeres violadas, vacunas y desplazamientos forzosos. Sotomayor y veredas como La Planada, Carrizal, Guayabal, Huilque, San Francisco, Pigaltal, Crucero, y otras colindantes con el municipio de Cumbitara, eran terrenos de guerra, casi el 80% de hostigamientos se dieron en estas regiones.

Al igual que muchas otras personas, Juan Rodríguez vivió el conflicto en carne propia cuando los guerrilleros llegaron a su casa con deseos de invadirla, “les solicité que se fueran porque luego llegaban los paracos y los problemas eran para mí y mi familia, fue bastante duro, enfrentarse a ellos no es igual que enfrentarse a un vecino. Ellos iban a quemar mi casa”. Él tuvo que salir de la vereda el Huilque y buscar refugio en otro lugar.

“En ciertos casos, la mayoría de la gente no es beneficiada por los acuerdos de paz, en muchas ocasiones el gobierno envía los recursos necesarios para las necesidades de las víctimas, pero la corrupción hace que acá se evidencie poco. Además, en otros momentos las ayudas las reciben personas que no fueron perjudicadas por la violencia, el campesino ha sido olvidado”, concluyó  Rodríguez.

Carlos Arturo Melo, fue víctima de los paramilitares, quienes lo obligaron a él, junto a su esposa y a su pequeña hija, a abandonar la vereda San Francisco: “Siempre les colaboré e hice lo que me pedían, pero en una ocasión llegaron a eso de la medianoche diciendo que les hiciera un sancocho con gallina, yo me negué, entonces me dieron hasta las 8 de la mañana, de lo contario asesinaban a mi familia”.

Carlos debió salir en búsqueda de otra vida y tres años después regresó a Sotomayor cuando se enteró de que el comandante paramilitar había sido dado de baja, “pero aún no he llegado a ir a mi vereda ni la primera vez, solo he estado en el casco urbano, pues aún hay presencia de estos grupos”, dijo.

 

Los nombres de las víctimas fueron cambiados por seguridad y solicitud de la persona.

 

Los Andes – Sotomayor, una mirada más allá del posconflicto.

En conjunto, las diferentes entidades del municipio de los Andes - Sotomayor han logrado que las víctimas del conflicto armado se articulen con las diferentes comunidades y se sientan parte del territorio. Como es el caso de la Institución Educativa Técnico San Juan Bautista, que creó el proyecto del ‘Buen Trato’ para que los jóvenes estudiantes logren tomar los valores necesarios para vivir en paz. Además, la estación de policía ha incrementado el pie de fuerza para velar por la seguridad y realiza campañas de sociabilidad.

“Tras los acuerdos de paz, el municipio ha mejorado la seguridad, pues no se han dado acciones armadas directas, ni hostigamientos a la cabecera municipal”, expresó Henry Lisandro Cabrera Benavides, comandante de la estación de policía de Los Andes.

Encuentro de un deposito ilegal de explosivos por parte del Ejercito Nacional en zona rural del municipio de Los Andes – Sotomayor.

A pesar de la reducción de violencia en el municipio, y de que gracias a los Acuerdos se dan voz a las víctimas, aun en veredas lejanas al casco urbano, existen diferentes grupos armados que siguen atentando contra la integridad de los campesinos. Pero la violencia no ha sido un factor para que su gente sea trabajadora, luchadora, emprendedora y, sobre todo, de mucha calidez humana, conservándose, Los Andes - Sotomayor como la tierra del corazón de oro.

 Mairon Alejandro Benavides. 

  @MaironABC 

 Mairon Benavides Cadena, Julio Cesar Vallejo, Ejercito Nacional.