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El taxista que refuta a Dios

“Ni la ciencia ni la religión podrán cambiar el mundo, solo un nuevo conocimiento y yo creo que aquí hay un nuevo conocimiento”, afirma Santiago Zúñiga sobre su libro 'Porque los “dioses” se robaron las llaves del cielo', que escribió después de perder a su hijo de 10 años y del que les habla con entusiasmo a quienes abordan el  Kia Picanto 2016 en el que recorre las calles de la capital del Valle para ganarse la vida como taxista. 

Caleño de nacimiento, dice que se dio a la tarea de escribir una crítica a la sociedad actual y que no estudió una carrera profesional porque el sistema académico impone una “educastracion” que no le interesa. En cambio, lee a Nietzsche y reconoce que el divorcio y la guerra que su pequeño Sebastián perdió con la leucemia cambiaron totalmente su percepción de la realidad.

 

 ¿Qué lo llevó a escribir este libro?  

 

Hace unos años tuve la pérdida de mi único hijo, Sebastián. Murió de leucemia y en ese momento caí en estado depresivo, trabajaba en una financiera y cuando llegaba del trabajo escribía y escribía; cuando me retiré uní todo lo que tenía en papel y en el ordenador, y empecé a pensar que tenía un libro y, más que eso, una información para darle a la humanidad.  

 

¿Cómo obtuvo esa información?  

 

-¿Si la gente creyó en los dioses, que no los ha visto, por qué no podemos creer en otras civilizaciones? Yo empezaba a escribir y cuando vi, eran cosas que no eran de mi  mente, era una comunicación telepática. Entonces de pronto se me presentó un ser llamado Ocxael y me empezó a decir que me estaba dando un comunicado, dándome a entender que estamos en mundo totalmente esclavizado, que no había sido creado por un buen ser. Yo le creí porque tenía la experiencia con mi hijo y todo lo que veía en términos generales a nivel mundial: guerras,  pestes, catástrofes, hambre...  

Santiago es taxista provisionalmente, mientras publica su libro y se dedica a difundir las ideas consignadas en él.

 

 

 

 ¿Por qué le puso ese título al libro?   

 

Los dioses van entre comillas porque son una creación psíquica que nos pone en un lugar de inferioridad, entonces te están creando un complejo desde que naces, que hay un ser superior que todo lo puede.  

 

¿Entonces es un mensaje antirreligioso?  

 

-Hablo algo de metafísica: se sabe que los libros religiosos siempre hablan de un cuerpo que va más allá de la vida, pero que hay que salvar. ¿Pero cómo nos someten a eso, al salvamento? A través de la  obediencia y del miedo. El miedo es el estado mental más deplorable que podemos sentir, otra cosa es que la ciencia nunca nos dará validez porque para la ciencia, lo que no es comprobable mediante la observación de sus experimentos, no es válido.   

 

 ¿Cree que su libro podría impactar a la gente?  

 

-Sí, porque las religiones están atrapando a la gente,  cada semana se ve una nueva iglesia porque saben que la gente está en un estado de ansiedad. Por eso tienen que atraparla de alguna manera.   

  

“El miedo es el estado mental más deplorable que podemos sentir".
Santiago Zúñiga

 

¿Cuándo piensa publicarlo?

 

-Estoy esperando pulirlo y  lo voy a sacar cuando vea que ya esté, así me toque tirarlo por Internet. Lo de la editorial no me preocupa ahora,  sino  tener el contenido, lo que quiero entregar a la humanidad, que la gente entienda que hay algo más allá.  

 

¿Qué escritores influenciaron su pensamiento, su escritura?  

 

-Nietzsche, en 'Humano simplemente humano', dice que “ni la ciencia ni la religión podrán cambiar el mundo, solo un nuevo conocimiento”, y yo creo que aquí hay un nuevo conocimiento.   

 

La muerte de su pequeño hijo le produjo depresión pero después entendió que le había enviado una misión de vida

 

 

 

 ¿Su familia lo apoya en este proyecto? 

 

-Mi familia tiene sus creencias, sus convicciones, porque todavía tienen el chip biológico ancestral, ese que te dice que hay un Dios, entonces yo vengo siendo como el niño diferente de la casa. Sin embargo, comparto con ellos muchas cosas, pero les cuesta trabajo salirse de sus creencias porque es algo que te inducen de la niñez, nacés en un hogar con una convicción religiosa.

 

 

¿Una vez publique el libro seguirá trabajando como taxista?  

 

-La idea es elaborar un cronograma de trabajo con el libro y dejar cualquier actividad. Siento que es mi misión y por lo que he venido. Este es un trabajo que empezaron muchos seres en la historia, como Bruno Giordano, al que condenó la Inquisición, y  que es el momento de seguir ese legado que ha dejado mucha sangre para que la gente conozca un mundo diferente al que nos pinta la institucionalidad. Hasta el último día estaré al frente de la batalla con mi espada.

 

 Luis David Rodríguez, Paula Andrea García y Stiven Domínguez