Gabo

"La ética debe acompañar siempre al periodismo, como el zumbido al moscardón"

NARANJO, UN GENERAL POR LA PAZ.

Luce con garbo el 'Everfit'. Después de una carrera brillante en la Policía Nacional, ahora -como vicepresidente de Colombia- Óscar Naranjo coordina la implementación de los Acuerdos con las Farc. Naranjo habló con Utópicos, sobre episodios de su pasado y el papel al que ahora dedica su vida.

 

¿Cómo afectó el bombardeo a Raúl Reyes a las fuerzas militares ya las Farc?

El golpe a Raúl Reyes produce un conocimiento que hasta ese momento no teníamos de las Farc. Cuando se analiza la información del computador se descubre la existencia de una organización compleja, sofisticada, con un sistema grande de comunicaciones, con un sistema decisional robusto y sólido. Creo que ese aprendizaje fue muy valioso.
El impacto sobre las Farc tiene un componente simbólico, ya que el miembro del Secretariado había sido sometido a la ley, ni neutralizado en una operación. Empieza a desaparecer el mito de que eran invulnerables; y tiene el impacto, durante unos meses, de una desconexión del mando de control. Eso nos va a tomar ventaja para seguir avanzando.

La Seguridad Democrática llevó a las Farc a una involución. Ellos han hecho siempre una guerra de guerrillas, pequeños grupos con altísima movilidad en los territorios. De vez en cuando a una guerra de movimientos, ya eran bloques que se movilizaban para llegar a los pueblos y unidades militares. Nunca consolidar una guerra de posiciones, que es cuando permanecer en el mismo territorio de manera estacionaria. Volvió a una movilidad terrible; la guerrilla es una guerra de movimientos, pero a la vez aspira a una guerra de posiciones, eso nunca lo alcanzó las Farc.


Olga Behar y el General Óscar Naranjo después de la entrevista

 

¿Le sorprendió el discurso de posesión de Santos que abrió la puerta de la negociación?

Cuando el presidente lo mire, sienta una enorme satisfacción de que haya un país que no puede detenerse, inicie una campaña de exterminio de 'hasta el último de los guerrilleros'. Hay una anécdota personal muy dura; durante años, a nosotros nos llamaban a juicio la opinión pública, los líderes empresariales y los políticos: la policía y su jefe solo capturaban los jefes de finanzas, nunca llegan a los comandantes de frente. Luego empezamos a capturar los comandantes de personas y nos decían: ¿Qué pasa con los miembros del Secretariado?

Entonces se produjo la neutralización de Reyes y el recuerdo que había llegado a una reunión de empresarios y decían: Reyes era miembro del Secretariado, pero era una especie de embajador, de canciller, no es el más peleador. ¿Qué pasa con el Mono Jojoy? y luego neutralizamos a Jojoy. Nos decían: Muy bien lo de Jojoy, pero ¿qué pasa con Alfonso Cano? Él es el comandante; luego se neutraliza al comandante y entonces yo leí: Ya no me pregunten más, ya no más.
Por eso hoy se le mérito al presidente por haber tomado una decisión, no solamente políticamente correcta, sino que por la única decisión posible. No era posible seguir avanzando en una operación contrainsurgente buscando eliminar hasta el último de los guerrilleros.

 

¿Cómo ha sido el proceso de desarmar el lenguaje sobre las Farc?

Ese proceso todavía está en marcha, 53 años de conflicto con 636 meses de guerra, y pensar que hay en estos 7 meses de implementación se va a cambiar esa lógica es imposible, estamos frente a una asimetría temporal, implicamos esfuerzos para que se abra paso un lenguaje democrático, respetuoso e incluyente.

 

¿Qué lecciones quedan de estos años de negociación y de implementación?

Sin triunfalismo, este puede ser el acuerdo diferencial de los últimos 50 años para resolver conflictos armados internos. Tiene tres dimensiones que conjugan: es eficaz para parar la guerra, crea un marco de oportunidades para la transformación de las realidades, no se puede quedar por la guerra, sino que se corrige el déficit de otros acuerdos en Colombia, como con el M- 19, el EPL, cuando el conflicto se regeneró, porque nadie intervino sobre las condiciones que lo propiciaron- y fortalece la institucionalidad democrática; el acuerdo está iluminado por principios del Estado de Derecho; Por ejemplo, en el capítulo de garantías de seguridad, es increíble que las Farc y el gobierno llegué a decir: Hay que asegura el monopolio del uso de las armas y de la fuerza,

  Olga Behar - Directora Utópicos.               

  @ olgabehar1