Gabo

"La ética debe acompañar siempre al periodismo, como el zumbido al moscardón"

Un amor muy especial

Adela Sarria, de 69 años, es una madre caleña de dos hijos, “la mayor de 48 años y el menor de 43, discapacitado mental”. Hace ocho años vela por ellos sin ayuda, debido al fallecimiento de su esposo.
¿Debido a la escasez de medios informativos en su época, como fue su experiencia con su segundo hijo? 
Yo no supe que mi hijo venía con cuestiones especiales hasta el día que nació, debido a que en esa época no se contaba con la tecnología actual para conocer el estado fetal, ni con los sitios informáticos de hoy en día, recuerdo tener que haber comprado muchos libros para poder leer sobre el caso.
¿Cómo fue esa primera reacción suya y de su familia al enterarse de la condición con la había nacido su hijo? 
Lo supimos a los 3 meses de nacido. Mi hijo tiene síndrome de Down, es un retardo mental entre moderado y bajo, fue durísimo porque uno no acepta en primera estancia que su hijo tenga ese problema, recorrimos todos los médicos pediatras de Cali con la esperanza de que alguno nos dijera que no era verdad, es un golpe muy duro que uno no se lo deseo a nadie. 
 
 
 
Viene la etapa de aceptación del problema, que se demora un tiempo, luego se piensa en cuáles son sus falencias, cuáles son sus debilidades, cuáles son los medios con los que se le va a ayudar a salir adelante.
¿Cómo fue el trato que llevaron entre hermanos, con su hija mayor? 
Es un trabajo de tiempo completo y no olvidar tampoco los elevados costos económicos en diferentes terapias y actividades para ellos; como hermanos debo decir que siempre se llevaron muy bien, mi hija siempre le ha tenido un cariño especial a su hermano.
 
Si tuviera la oportunidad de tener una charla con Dios sobre sus hijos, ¿qué le diría? 
(Se evidencian lágrimas en sus ojos) le daría muchas gracias por mis dos hijos, tanto por mi hija como por mi hijo.
 
Santiago Serrano