UNA MIRADA AL MUNDO BDSM, SE PERMITE CURIOSEAR

Nalgadas, cuerdas, juguetes, sumisión. Abordar las prácticas BDSM en un entorno tan conservador como el caleño puede hacer que más de una mejilla se encienda de pudor, pues en un país que desata una polémica por una encuesta del DANE sobre sexualidad en los colegios, es difícil imaginar que una comunidad sobre erotismo alternativo siquiera pueda existir.

El BDSM, en ocasiones mal interpretado exclusivamente como sadismo, es una sigla que se refiere a una serie de prácticas de erotismo alternativo que han ido ganando un reconocimiento importante en nuestra sociedad. La B se debe a Bondage (Amarres), D por Dominación o Disciplina, S viene de Sado o Sumisión y finalmente la M por Masoquismo.

Práctica Bondage.

 

 

Desde una perspectiva psicoanalítica, la Doctora Catherine Miller señala que las personas involucradas en esta clase de prácticas padecen un trastorno en la energía sexual, causado por una afectación en la relación materna o paterna. Lo que para ella es evidente en la tendencia a ver al otro como un objeto relacionado con el placer sexual. Sin embargo, desde otras posturas de la psicología, se propone que estas tendencias pueden deberse a una conducta aprendida de situaciones que la persona experimentó en la infancia y vinculó en la adultez al placer. En este sentido, vale la pena revisar a profundidad el concepto y las prácticas para entender el mundo BDSM de una manera más objetiva:

Deshaciendo mitos

Es común que se relacionen las prácticas de BDSM con la necesidad de lastimar con sevicia a otro, causar daño, o dolor. Si bien el dolor forma parte de la experiencia estética de estas prácticas, el BDSM corresponde a un universo mucho más complejo, y erótica e intelectualmente más rico. Sin embargo, a fin de entender de qué se trata, es importante aclarar la diferencia entre el erotismo, la sexualidad y la genitalidad, que si bien se encuentran relacionados, no son sinónimos.

La genitalidad es la parte más física de la sexualidad, y se centra en los genitales (femeninos o masculinos), haciendo alusión exclusiva a los aspectos fisiológicos del individuo y cómo inciden en su conducta sexual. La sexualidad, a groso modo, es la relación emocional, simbólica y corporal que cada individuo establece con su genitalidad, y esta se ve afectada por la realidad hormonal del sujeto, su equilibrio mental y el entorno. Por otro lado, el erotismo representa un estilo de vida, en el que se privilegia la relación filosófica del sujeto con su propio placer, es decir, la pasión. Esta relación se encuentra representada por el dios griego Eros, de quien obtiene su nombre, e involucra la realidad emocional del sujeto, su relación con su propio sentir y una posición ante la sexualidad en la vida.

El universo BDSM pertenece a la categoría del erotismo, pues si bien tiene claras manifestaciones de la sexualidad, sus prácticas están más vinculadas a una relación con el placer fundamentado en la fantasía, que con el simple placer carnal. El BDSM plantea un acto erótico entre una parte dominante, que encuentra su propio placer controlando al otro, y una parte sumisa, que es el objeto de deseo del dominante y, a su vez, desea ser sometido. Esta clase de relaciones se ven reflejadas en espacios que trascienden lo sexual, en las que se propende a estimular la fantasía a través del juego, porque a la larga el BDSM es eso: sólo un juego.

Prácticas

Las prácticas en el BDSM son muy variadas y van desde las suaves, como el juego de rol, hasta las prácticas fuertes, como la asfixia erótica. Sin embargo tienen algo en común, y es que todas deben ser consensuadas, de lo contrario se convierte en abuso. Es importante conocer esta diferencia, pues las prácticas BDSM muchas veces son confundidas con el trato indigno, la violencia de género, el abuso doméstico o el uso extremista y poco respetuoso de algunos practicantes.

Ama y Sumiso en sesión de Spanking con fusta.

 

 

Otro factor a tener en cuenta es la responsabilidad del dominante sobre la salud e integridad del sumiso, pues para realizar cualquiera de las prácticas, incluidas las suaves, se requiere de un proceso de preparación, tener un ambiente controlado, permanecer en un estado alerta (sin consumir drogas o alcohol) y consideración. Precisamente como una manera de desmitificar el BDSM, practicantes de todo el mundo han creado comunidades que buscan que éste se realice de la manera más consciente y segura posible. Lo anterior se debe a que el deleite de las prácticas BDSM depende de que las actividades se realicen con conocimiento, teniendo en mente factores de riesgo, la capacidad física de ambos y siendo especialmente sensatos.

La comunidad BDSM en Cali

El BDSM como comunidad tiene presencia en Cali desde el año 2000, sin embargo desde 2013 se ha reconfigurado, constituyéndose según Javier, uno de sus organizadores, como un espacio de encuentro e intercambio plural para todas las personas interesadas en el erotismo alternativo.

Esta comunidad, además de congregar miembros y hacer la transición de las comunidades online a los espacios físicos, busca educar a las personas para que puedan desarrollar las actividades en parámetros de seguridad, además de protegerse frente a depredadores sexuales y combatir el estigma social al que se ven sometidos, a través de una información y comunicación abierta.

Objetos de fetiche- Tacones y Esposas.

 

 

Básicamente existen tres clases de espacios de encuentro en la comunidad BDSM Cali. El primero se da online a través de las diferentes redes sociales y el blog de la comunidad, segundo a través de los Cali kink Munch, que son reuniones abiertas al público en general, se da información sobre un tema específico, especialmente viendo aspectos de seguridad y cuidado.

En tercer lugar se dan los encuentros prácticos, que son de carácter exclusivo para miembros activos de la comunidad, y la convocatoria se hace de manera privada. En estos encuentros se ponen en práctica alguna de las actividades expuestas en el Cali kink Much o se realizan demostraciones.

Si se encuentra interesado en conocer más sobre la comunidad BDSM en Cali, puede optener más información a través de su página en Facebook Much BDSM Cali, o puede acercarse a los Cali Kink Much, que se realizan en el bar Warhol, ubicado en la quinta con 26, el segundo sábado de cada mes.

 

  • Destacado

  • “Desde el psicoanálisis, las personas que realizan esta clase de prácticas padecen un trastorno en la energía sexual.”
  • “Sus prácticas están vinculadas a una relación con el placer fundamentada en la fantasía.”
  • “Todas las prácticas BDSM deben ser consensuadas, de lo contrario se convierte en abuso.”

 

 Mariela Ibarra Piedrahita

  @mariela_ibarra