Buen Pastor

  • Su cuerpo es un lienzo, los tatuajes son su principal característica. En él se reflejan treinta dibujos, tres de ellos en honor a su equipo, el América de Cali. Es ‘el Americano’.

  • Cuando escogí la materia de Periodismo Social para cursar en este semestre tenía la incertidumbre de  saber cómo se desarrollaría; por chismes de pasillo sabía con antelación que iría al Centro de Formación Juvenil Buen Pastor de Cali, también era la primera vez que tendría que ver clase con la  docente  Olga Behar, quien es una eminencia dentro de la comunicación y el periodismo a nivel local, nacional e internacional. Tenía muchas dudas de asistir a esta clase, mi prejuicio sobre Olga es que debía ser una profe muy  pesada y exigente,  lo que me creaba una sensación de miedo.

  • Jóvenes infractores encuentran caminos para convivir en paz.

  • Jóvenes infractores encuentran caminos para convivir en paz.
    En cuestiones de cortes, el estilo afuera es “tirando” elegancia o ser serio, pero acá en el Buen Pastor es otro cuento. Los jóvenes usan el lampareo, algo así como lo que está a la moda y se utiliza para ser más atractivo, ¿Para quién?, pues acá adentro hay mujeres en lo administrativo que son muy lindas y cuando las “jebas” (mujeres) vienen y hacen visitas, hay que estar bien presentado.

  • Con  tan solo 18 años, Steven ya cuenta con un gran recorrido en el Buen Pastor; su cabello, oscuro y lleno de crespos, decora sus rasgos negros pronunciados.

  • En toda sociedad existen lenguajes empleados por grupos determinados. Son conocidos como léxico o jerga. Por ejemplo, los términos que se utilizan en la medicina, no son los mismos que emplea un ingeniero civil. Es más, ese mismo ingeniero tal vez desconozca parte del vocabulario de un maestro de obra que, de manera empírica, trabajado en la construcción.

  • La ansiedad y los nervios invadieron todo mi cuerpo, el ambiente se tornaba pesado, pues al enfrentarse a una realidad tan cruda e impactante, las palabras quedaban cortas para expresarles a mis compañeros cuán ansioso estaba y, a la vez, la felicidad que se siente al ayudar a jóvenes que se han equivocado y han sido sancionados por ello.

  • Andrés* es un joven de 18 años que encontró en la escritura la mejor forma de enfrentar los fantasmas de su pasado.

  • Por Andrés*

    He llegado al punto de sentir culpa por mis actos. Hoy pienso en la cantidad de personas a las cuales les quité la oportunidad de vivir un futuro, de ver crecer a sus hijos. 

  • Reportaje: Letras que alimentan la esperanza

    Andrés* es un joven de 18 años que encontró en la escritura la mejor forma de enfrentar los fantasmas de su pasado.

  • Forjar un nuevo proyecto de vida a través de herramientas educomunicativas, es el principal objetivo del proyecto Plan Padrino, que esta semana comenzó una nueva etapa en el Centro de formación Juvenil Buen Pastor, en Cali.