OPINION

  • La jugada de los independentistas catalanes es un paso irresponsable que se ha apoyado en la manipulación de verdades a medias, de una estrategia de comunicación bien diseñada que toca lo emotivo sobre la racionalidad, el amarillismo sobre la veracidad, y el discurso culturalmente sensible de las minorías para empoderar unas a un ultranacionalismo con un discurso populista, antiglobalización y de resistencia.

  • Los espacios académicos existentes en los diferentes campus con su ‘escenografía’ de salones, auditorios, laboratorios, biblioteca, canchas deportivas y espacios de encuentros de la ciudadela universitaria cambiaron de set”, para encontrarnos con la estética de los escaques (cuadros), de una estética ajedrecística que nos impone Zoom, Meet, Skype u otro canal de diálogo directo con los estudiantes y colegas. Ha sido muy extraño ver cómo todos se preparan para el inicio de cada clase (me refiero a los docentes), como si entraran a una película…. (“silencio…voy a empezar por favor…. llévate a la gata, por favor, por favor”).

  • La entrada del COVID-19 en la escena electoral norteamericana detuvo la caída de los demócratas, divididos entre los sanderistas (“izquierdistas”) y los bindelistas (“moderados”). Por ello, la Casa Blanca insistía en una campaña ininterrumpida pues todo llevaría a Trump a su segundo mandato, cosa que no dudaba.  

  • Cuando conocimos aquella comunicación de un jueves de marzo, anunciando que el lunes siguiente continuaríamos las clases, pero desde nuestras casas, fue como si a Noe le hubieran dicho que alistara su arca en tres días, pues el diluvio llegaría antes de tiempo.