pasión

  • Empezó en el mundo del pajareo por la curiosidad de saber qué hacía su padre en las mañanas y cómo lograba una conexión mágica con las aves.

    Al comienzo, Juan David Camacho desconocía el hobbie de su papá, Luis Eduardo, hasta que un díale preguntó sobre sus salidas misteriosas. Fue cuando él decidió llevarlo a que conociera lo que tanto le apasionaba: el avistamiento de aves en las estribaciones de la cordillera occidental.

    • Es un niño muy apasionado y espera cumplir todos sus sueños junto a sus padres, que siempre lo apoyan

    En la inmensidad del territorio colombiano viven en armonía con la naturaleza 1.876 especies de aves. Gracias a su biodiversidad y a las riquezas naturales, en el país ha surgido una pasión por las aves que circundan sus cielos

    Juan David es muy pequeño, pero ya es ornitólogo. Tiene nueve años, estudia en el colegio Freinet de Cali y es hijo de Ángela Márquez, abogada, y Luis Eduardo Camacho, técnico en sistemas.

     

    Sus padres siempre apoyan a Juan David.

    De esa primera curiosidad han pasado ya tres años, en los que ha visitado lugares maravillosos que ha logrado capturar con su lente. Además, atesora en su memoria esos momentos, como si todo hubiese sido ayer. Las hermosas fotografías que captura son logradas con paciencia y con mucha dedicación.

    Un encuentro con el joven ornitólogo

    Para poder hablar con Juan David, primero teníamos que dirigirnos a sus padres. Luis Eduardo es un hombre amable, que explica con orgullo: “me siento muy feliz de compartir con Juan David, y más poderle enseñar que con la naturaleza se convive  y hay que preservarla”. Después de autorizada la conversación con el niño, vino la sorpresa, por la naturalidad con la que Juan David empezó a hablar acerca de su actividad favorita.

    Nombre en español: Calzoncitos Áureo, Nombre en inglés: Golden-breasted Puffleg – Nombre científico: Eriocnemis mosquera 

    Su gran sueño es ser un ornitólogo profesional, por su gran experiencia con las aves. Lo que más le atrae son sus colores, y explica que sirven para reconocer si es hembra o macho.

    El nacimiento de esta pasión fue en Anchicayá; luego sus padres le regalaron una cámara que estrenó en la Laguna de Sonso, en tierra plana del centro del Valle del Cauca. Generalmente sale una vez al mes con los amigos de su papá a hacer avistamientos y si se puede, cada ocho días con sus padres, que son sus verdaderos compañeros de aventura.

     

    • Su padre lo inspiró en un avistamiento en Anchicayá, cuando tenía seis años.

    Juan David siempre se adelanta al grupo de pajareros, pues dice que así, siempre logra las mejores fotos. A su ave favorita, el Quetzal Crestado, solo la ha visto una vez y fue en Chicoral.

    Para aprender cada vez más, tiene varios libros y folletos en su colección, por si tiene alguna duda. Uno de sus preferidos es el de Rodrigo Gaviria, ‘Las Hermosas Aves de Colombia’.

    Entre sus planes para este 2018 está conocer el Nevado del Ruiz, donde cree que podrá disfrutar mucho, pues “lo bonito es observar que las aves no solo son pájaros que vuelan, es algo más”.

    Juan David ha asistido a muchos eventos, como al Colombia Birdfair, en el que ha participado dos veces; también a congresos, como el de Manizales. En la pasada Feria Internacional de las Aves Birdfair2018, presentó su conferencia “Tres años de pasión por las aves”. Su corta edad,  acompañada de tan notable profesionalismo, causó gran curiosidad. Durante una hora, Juan David tuvo un manejo del público eficiente y se percibió su comodidad y seguridad al hablar sobre su experiencia.

    Un día de pajareo

    Después de este encuentro, quedamos en que nos invitarían un día a pajarear y verlo en acción. Sabíamos que nos estábamos adentrando a un mundo totalmente desconocido, pero de la mano de Juan David podríamos descubrir de forma más divertida el mundo de las aves.

     

     

    Juan David no se separa de su cámara, listo para captar las aves.

    Pasaron casi 20 días y Luis, padre del niño, nos Invitó al kilómetro 18, donde iban a hacer un avistamiento de colibríes. El destino era la finca de doña Olga, amante de las aves, y don Chucho, ganadero de profesión, quienes muy amablemente recibieron a los visitantes con un delicioso café y tostadas de ajo. Ya en terreno, Juan David estaba muy feliz con su cámara, tomando fotos a todos los colibríes que se acercaban a los comederos que han adecuado para todas las aves que se acercan a la finca. En esta se respira paz y armonía.

    • Juan David espera fotografiar al Cóndor de los Andes.

    La familia Camacho Márquez, durante un avistamiento de aves.  

    Juan David sabe que este es un día normal y que pasarán muchos más antes de que pueda cumplir con el que, considera, es el sueño de su vida: ver el Cóndor de los Andes: “Hay que apurarse, porque quedan muy pocos individuos en Colombia”, remata.

     

     Daniela Gòmez-Angie Cuellar

    @anigoca-@vanessacuellar17

     

     

     Juan David Camacho-Daniela Gòmez-Vanessa Cuellar

  • El olor a gasolina, la pasión por los motores y el sonido envolvente de la música en sus altavoces, son los pilares del grupo Club Mazda 323 Cali."Somos un grupo de amigos que nos une la pasión automotriz, somos siempre estamos apoyando todo lo que tenemos que ver con nuestros autos o con nuestra vida personal", expresó Jhon Alexander Rojas, vicepresidente del club.