¿Por qué los jóvenes son el símbolo de las movilizaciones?

Han pasado casi tres meses desde el inicio del Paro Nacional en Colombia, que deja grandes reflexiones en torno a la situación social del país; daños materiales, pérdidas humanas, odio desenfrenado, polarización y un panorama político y económico bastante desolador. Lo cierto es que todo esto permite invitar a reaprender sobre muchas situaciones y a participar de decisiones trascendentales, en las que los jóvenes dan un ejemplo fehaciente.

Tal vez una de las grandes oportunidades está en las urnas, el lugar donde los ciudadanos eligen a sus líderes y en 2022 ofrecerán la posibilidad para manifestar ese descontento. ¿Podrá elegirse a un presidente con políticas sociales que representen las posiciones e ideologías de cambio y participación colectiva?.

La calle 70 con carrera 5 fue uno de los puntos con alta participación de manifestantes.

 

El país está afectado por una realidad cruda, si se habla de oportunidades para los jóvenes; la posibilidad de acceder a la educación superior o a un empleo digno y estable parece ser una quimera. Se estima que Colombia tiene aproximadamente 11 millones de jóvenes, según cifras del Dane, lo que representa casi el 22% de la población total, y más del 30% de ellos están desempleados. Peor aún, solo unos pocos logran acceder a la educación superior; de acuerdo con cifras de la Asociación Colombiana de Universidades (Ascun), el 52% de los jóvenes que aspiran a continuar sus estudios no obtienen la oportunidad, y para aquellos que logran ingresar, su camino académico se convierte en una osadía y muchos no logran culminar. La educación superior en Colombia es un privilegio del que goza solo una parte de la población.

 

El café y el agua de panela fueron fuentes de energía para resistir.

 

Estas cifras desoladoras ofrecen una explicación de por qué los jóvenes se convierten en protagonistas de las movilizaciones en el país, en una actitud que tiene varios antecedentes históricos: 

  • Las protestas en el Gobierno de facto de Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957). Los primeros en alzar la voz fueron los estudiantes, el 8 y 9 de junio de 1954, cuando murieron 10 jóvenes y hubo más de 20 heridos. 
  • El Paro Cívico del 14 de septiembre de 1977, una de las movilizaciones sociales más grandes, cuyo epicentro fue Bogotá. Los detonantes fueron el aumento del costo de vida y los irrisorios sueldos de los trabajadores. 
  • El denominado 21N (noviembre de 2019) que tal vez fue la premonición del estallido social que estamos viviendo en el país actualmente; marchas, bloqueos, locales comerciales destruidos, carros incendiados, heridos, enfrentamientos entre fuerza pública y civiles, entre otras situaciones que se han reeditado en 2021. 

Los anteriores son tan solo algunos ejemplos históricos que son el reflejo de una sociedad desgastada que exige equidad, oportunidades y justicia desde diferentes frentes, con jóvenes que se han convertido en el símbolo de las movilizaciones.

 

  Jhobanny Aguirre  

 @gioaguirre86