EL FIN DE UNA DICTADURA: ESPERANZAS PARA VENEZUELA

“Actualmente, enfrentamos la peor crisis humanitaria que se ha vivido en todo el continente americano”. Rodríguez Piña.

El Tribunal Supremo de Justicia venezolano, que sesiona en el exilio, dio a conocer el pasado lunes 29 de octubre la sentencia condenatoria contra el actual presidente Nicolás Maduro Moros, por corrupción en el caso Odebrecht.

Como consecuencia, se declaró su destitución del cargo por existir un vacío constitucional del poder ejecutivo y usurpación en Venezuela, tal y como lo ratificó el Magistrado José Luis Rodríguez Piña, en conferencia realizada en la Universidad Santiago de Cali.

Magistrado José Luis Rodríguez Piña, en conferencia en la USC.

 

 

La sentencia de este tribunal supremo que sesiona en el exilio, se dictó en el recinto del Congreso de Colombia y le impuso a Maduro18 años y tres meses de prisión, una multa de 25 millones de dólares por corrupción propia, 35.000 millones por legitimación de capitales y la inhabilitación política por el tiempo de la pena.

El ‘impeachment presidencial’, una norma consagrada en la constitución de Venezuela, “es la clave para restituir el Estado de derecho en el país, y en tal sentido, se ordena a la fuerza armada nacional cumplir con la sentencia procediendo a la detención de Nicolás Maduro”, aseguró el Magistrado, quien es directivo del Tribunal Supremo de Justicia y espera, junto a los demás exiliados, una respuesta positiva por parte de otros gobiernos.

 

“La estabilidad democrática de la región es responsabilidad de la sociedad civil y la sociedad política”, Rodríguez Piña.

 

 

Generalmente, Venezuela es presentada como un ejemplo a nivel mundial, de cómo el populismo puede generar grandes trastornos en una sociedad, básicamente por el poderío que se le otorga al gobierno, y en muchos casos, a las atribuciones que de manera autoritaria asumen los mismos gobernantes.

Al respecto, el profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Antón Rodríguez Castromil, considera que: “en el caso venezolano habrá algunos que sostienen que ese es el verdadero gobierno del pueblo, y habrá otros que piensen que es una dictadura encubierta, un poco en lo que se centra la polarización en Venezuela. Sin embargo, el populismo en sí, la retórica populista en sí, no tiene por qué derivar necesariamente en una dictadura o en un régimen de coartar las libertades. El problema no es tanto en sí la retórica populista, sino por los problemas profundos que tiene la sociedad venezolana”.

Finalmente, se pretende que esta nueva decisión se convierta en la esperanza para Venezuela y los millones de ciudadanos que han tenido que migrar, en busca de un mejor futuro.


 

La Facultad de Derecho contribuye en la percepción de la realidad latinoamericana. En la foto, el magistrado venezolano con el decano Diego León Gómez.

 

  Lina Marcela Artunduaga

Andrea Milena Otero