Entre las artes y el hambre

Atrás quedaron los aplausos y las felicitaciones a los artistas de la ciudad, esos héroes del entretenimiento a los que todos aplaudían por redes sociales durante el confinamiento. Quienes nos hicieron reflexionar sobre la importancia de las artes en nuestra vida quedaron en el pasado. 

Ha transcurrido más de un año desde que el inicio de la pandemia obligó a teatros, salones de eventos, galerías y bibliotecas a cerrar sus puertas. Entre la incertidumbre de una reapertura pasaron los meses; algunos espacios se sumaron a la virtualidad, haciendo grandes inversiones para comprar una infraestructura con la que no se contaba para seguir funcionando. Otros, simplemente se vieron obligados a cerrar sus puertas, pero no sus sueños. 

 

Un artista clown, protestando.

El pasado 26 de marzo actores, músicos, bailarines, circenses, artistas plásticos y demás exponentes del sector cultural se tomaron las calles de la ciudad. Bajo el lema, la Marcha del Silencio o la Marcha Fúnebre, cientos de personas se movilizaron, rechazando el nuevo presupuesto asignado para los estímulos culturales. Con máscaras de muerte, vestimentas de luto y algunos recitales, los artistas expresaron su dolor y angustia por lo que ocurre en el sector.

 

Esta artista se mostró indignada por el presupuesto asignado al sector cultural.

Cuando el gobierno cerró las puertas, los espacios culturales se renovaron invirtiendo millones en plataformas digitales, equipos electrónicos y digitalización de obras, para sostenerse. “Fue una inversión bastante grande, en intervención del sitio web, crear módulo de pagos y registros de operaciones, visualización del contenido, pagos por plataforma de soporte y digitalización de obras, y mano de obra. Digitalizamos 10 obras y produjimos cinco de manera virtual. Se estima aproximadamente una inversión de $1’000.000 por obra, sin contar mano de obra”, expresó Camilo Villamarín, director del Teatro del Presagio.

 

Según el DANE, entre el periodo abril a junio del 2019 e igual trimestre del 2020, se presentó una reducción de empleos del 43,9% en este sector. 

 

 

Con carteles como este, los manifestantes salieron a las calles.

 

Además, en el informe, Retos y perspectivas del sector cultural y creativo de Cali en tiempos de pandemia, del Centro de Inteligencia Económica y Competitividad -CIEC-, presentado el 30 de junio del 2020, se proyectó que 3.663 artistas se verían obligados a desistir de sus trabajos durante el siguiente semestre de 2020, lo que efectivamente sucedió. 

 

 

LA PANDEMIA: LA GOTA QUE DERRAMÓ EL VASO

 

El sector cultural ya venía presentando una crisis económica. Según el portal de activismo social de Cali, Casa Fractal, “las consecuencias de la pandemia por COVID-19 tienen a muchos procesos artísticos y culturales al borde de la quiebra; sin embargo, la vulnerabilidad en la que se encuentran artistas y gestores en Cali no solo se puede atribuir al manejo de la pandemia por parte del gobierno local y nacional, sino también a años de abandono del Estado, corrupción, clientelismo, disminución y ausencia de financiamiento, falta de formación, promoción y circulación para el sector”. Para Cali, tan solo se destinaron $489 millones en estímulos, mientras que en ciudades como Medellín se otorgaron $4.878 millones y en Bogotá $12.000 millones. 

Gestores culturales y artistas se visten de luto.

A pesar de que durante la emergencia sanitaria se destinaron recursos, como el bono alimentario por $70 mil, junto con otros programas y estímulos de convocatorias vigentes, los beneficiados recibieron una inyección entre 9% y 12% en las convocatorias ganadas; pero, ¿qué pasa con los más de 4.869 caleños que hacen arte independiente? Para uno de ellos, Jhon Ocampo, “es inaudita la falta de plazas ofertadas: son $15’000.000 para la creación de obra, $15 millones para una persona, ¿y los demás nos morimos de hambre?”, expresó. 

 

Aunque la situación no cesa, la voz de los artistas hizo que el Estado frenara el concurso actual, para revisar lo que los ciudadanos pedían, “en la convocatoria del pasado 26 de marzo logramos acuerdos con José Darwin Lenis, secretario de Cultura de Cali. Entre los más destacados están: 1. Conformar una mesa de arte articulada con el Concejo Municipal de Cultura, para realizar mecanismos de participación en donde se revisen las convocatorias; 2. Detener el primer ciclo de la convocatoria; 3. Realizar una mesa de trabajo con presencia del Alcalde, concejo municipal y la comisión negociadora”, expresó la Red de Artistas del Valle - Valle ArteRed. 

Manifestantes en la plaza.

Las mesas de trabajo se desarrollaron entre el 12 y 20 de abril y se reunieron los sectores convocados por líneas para postular a un vocero local y construir las nuevas propuestas, informó la Alcaldía de Santiago de Cali. 

 

  Fernando Galvis

  @efegaalvis

 Fotos: Casa Fractal